Comunicación de Dios


dgrey

Después de escuchar una enseñanza sobre “escuchar comunicación de Dios” fui con algunas personas a la terminal de autobuses de Grayhound en Dallas. Ahí me puse a mirar a la multitud de gente que esperaba su autobús para ir a sus destinos y mi enfoque llegó a una jovencita sentada con su amiga.  En mi corazón supe que el Señor quería que yo vaya a hablar con ella. Trate de escuchar algo de Dios sobre ella, pero no recibí nada. Lo único que recibí fue el deseo de hablar con ella.

Mientras pensaba en esto pasó un hombre en muletas y fuimos a hablar con el. Dios lo sanó de su dolor, que fue un milagro en sí….pero mientras tanto el asiento que estaba libre al lado de la muchacha ya se había ocupado. En mi mente no iba a dejar esto desanimarme y ya podía imaginar que me arrodillaría adelante de ella para empezar la conversación. Cuando llegué a hablar con ella, le dije que Dios quería que yo hablase con ella. Le pregunté si había algo que le estaba pidiendo a Dios sin ver resultados. Ella básicamente me miró e ignoró mi pregunta enfocándose en otra persona que estaba hablando al lado mio.

Después de 30 segundos volví a preguntarle lo mismo; si había algo que le estaba pidiendo a Dios sin ver resultados. Finalmente me respondió y me dijo que estaba batallando MS (muscular dystrophy o distrofia muscular). “Wow”, le dije, “estoy feliz!!  Estoy feliz porque estoy escuchando la comunicación de Dios porque justamente en los últimos 3 años he estado aprendiendo sobre Sanidad Divina y viendo el milagro de Dios en sanar en muchas personas. Estoy feliz porque tu no te ves como que tuvieras este problema, pero Dios sí supo y ahora te va a sanar.”

Luego le pregunté si tenía dolor en su cuerpo y me dijo que sí, que en su espalda tenía dolor. Le dije que Dios iba a sanarla y el dolor se iba a salir de su cuerpo. También le dije que Dios la ama y que ella puede hacer lo mismo con Cristo viviendo en ella para ayudar a los demás que sufren injustamente por aflicciones del enemigo. Le explique sobre la nueva creación y le dije que lea su Biblia a menudo para seguir aprendiendo sobre la vida que Dios quiere que ella viva. Cuando oré por ella, el dolor de la espalda se fue completamente.

Esta muchacha fue cambiada por mi obediencia en ir y hablar con ella. De la multitud presente, Dios quería que uno de sus hijos (o sea yo) sanara a Jessica a través de Su Espíritu Santo y la libertad vino gracias a la obediencia en hablar con ella y liberarla después de saber su aflicción. Gracias Padre!!

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